Cuando perdemos el balón en ataque la preocupación colectiva debe ser encaminada  a evitar el contraataque del equipo contrario. El repliegue rápido hacia el aro propio  constituye un movimiento inicialmente instintivo, jugadores  en edad Benjamín e infantil, aunque en categorías superiores pasa a ser un  movimiento táctico, normativizado, estructurado, y con responsabilidades  individuales y colectivas  ante cualquier pérdida de posesión del balón por parte  del equipo. Tener en todo momento un número de defensores cuando menos  igual al de atacantes, constituye una de las mejores soluciones para intentar  anular las ofensivas  rápidas del contrario.

      Según esto, podríamos definir el balance defensivo o contraataque  defensivo, como aquella acción de conjunto en el que un equipo después de  encestar, o perder la posesión, obstaculiza la subida del balón  del equipo  contrario y se repliega rápidamente a su campo para evitar el contraataque  (ofensivo) del equipo rival.

      Existen una serie de características generales a la hora de realizar un  buen balance defensivo:

  •  No dejar al driblador que bote en el "tubo", la calle del centro, echarle a   un lado.
  • No permitir los pases largos.
  • No dejar recibir por debajo de la línea de tiros libres.
  • Evitar los pases cruzados.
  • Evitar las penetraciones y tiros de alto porcentaje.

    

     Por lo general existen tres acciones del juego en que la posesión del balón  cambia de manos y los roles de los equipos se intercambian: el que ataca  defiende y el que defiende ataca:

 

     Balance defensivo después de conseguir canasta.

 

  • Lo primero será aprovechar la situación de los dos jugadores que al  menos hayan ido al rebote ofensivo. Estos presionarán la recepción del primer  pase. Si el receptor baja hacia la línea de fondo ante nuestra presión, conseguiremos retrasar la salida del contraataque mientras los demás  jugadores de nuestro equipo bajan corriendo rápidamente hacia el aro no perdiendo de  vista el balón (nunca de espaldas) para ver su trayectoria y coger posición   defensiva.

 

     Otra forma de intentar parar el inicio de contraataque es la de colocar a  un jugador sobre el contrario que habitualmente lo conduce.

    

     Balance defensivo tras falta personal en ataque, balón fuera del campo o violación.

 

     En al baloncesto actual es obligatorio que el arbitro  toque el balón antes  de sacar,  por lo tanto existe un tiempo más que suficiente para que nuestros  jugadores se replegaran rápidamente hacia el aro propio organizando la defensa.

      Este tiempo es mayor si existe una presión sobre el jugador que saca y el  presumiblemente reciba el balón y sea el  encargado de realizar el tránsito de  campo defensivo al ofensivo.

 

     Balance defensivo después de tiro fallado o interceptación de pase.

 

     Debe de existir un repliegue inmediato de nuestros jugadores con el fin  de retrasar en todo lo posible el contraataque, cómo. Si el tiro no entra cargando el rebote ofensivo, si nos interceptan un pase presionar al hombre  balón obligándolo a perder unos segundos que le fuercen a jugar lento, evitando de esta forma el contraataque y condicionando al rival a jugar el segundo  contraataque, más conocido, como transición, o un sistema de ataque estático.

      Pero habitualmente estas situaciones de juego, muy teóricas, desembocan  casi siempre en situaciones de superioridad ofensiva: dos contra uno, tres contra  dos, cuatro contra tres.

 ¿ Cómo se  defienden estas situaciones?

 

            La brevedad de este espacio sólo  nos permite aportar algunas generalidades, sin abarcar en la gran cantidad de  posibilidades tácticas que el ataque posee  y  que obliga  a la defensa a actuar de formas diferentes.

 

     Si existe una situación de dos contra uno, dos atacantes para un solo  defensor: el defensa debe realizar fintas defensivas continuamente para generar  reacciones dubitativas, retrasando el ataque, pero con cuidado de no decantarse  hacia ningún lado, esperando a que los compañeros bajen a defender.

      Si existe una situación de tres contra dos: La primera función es evitar  bandejas y canastas próximas retardando el contraataque. La defensa actúa como un tanden con movimientos precisos muy estudiados, trabajados y entrenados.

      Si existe una situación de cuatro contra tres: Igual que la anterior,  evitando canastas fáciles con un triángulo defensivo en la zona.

          Estas situaciones tácticas de superioridad son indefendibles si el ataque ejecuta  correctamente su juego, solo si el ataque duda o es impreciso, ante las acciones y maniobras  defensivas, la defensa gana. 

      Todos los jugadores deben saber que cuando el equipo contrario mete  una canasta, está  metiéndonosla a todo el equipo, y con ello nos esta empezando a  ganar el partido.

      Por último, resaltar que la mejor defensa del contraataque ofensivo  consiste en llegar organizados a las proximidades de nuestro aro antes que el  equipo rival, y nunca, nunca, en inferioridad numérica.